domingo, 30 de noviembre de 2008

Tokyo Blues(Norwegian Wood)

I once had a girl, or should I say, she once had me...
She showed me her room, isn't it good, norwegian wood?
She asked me to stay and she told me to sit anywhere,
So I looked around and I noticed there wasn't a chair.
I sat on a rug, biding my time, drinking her wine.
We talked until two and then she said, "It's time for bed"
She told me she worked in the morning and started to laugh.
I told her I didn't and crawled off to sleep in the bath.
And when I awoke, I was alone, this bird had flown
So I lit a fire, isn't it good, norwegian wood.



Norwegian Wood, quizas la novela más famosa de Haruki Murakami, transcurrira en Japon... pero sus influencias musicales y literarias son decididamente occidentales. La novela es un retrato melancòlico, introspectivo e increiblemente hermoso de la entrada en la adultez y educación sentimental de Touru Watanabe, un universitario solitario intentando superar el suicidio de su mejor amigo en la Tokio de los años sesenta.

Hay, alguna coincidencia verdaderamente singular entre Tokio Blues y la cultura popular occidental, como pone de relieve la siguiente declaración de Midori:

-En una caja de galletas hay muchas clases distintas de galletas. Algunas te gustan y otras no. Al principio te comes las que te gustan, y al final sólo quedan las que no te gustan. Pues yo, cuando lo estoy pasando mal, siempre pienso: “Tengo que acabar con esto cuanto antes y ya vendrán tiempos mejores. Porque la vida es como una caja de galletas” (p. 330).

Cualquiera diría que esto esta basado en una conocida frase extraída de la famosa escena de la caja de bombones de Forrest Gump. Pero no, en todo caso al revés, porque la película de Robert Zemeckis es de 1990, y la novela de Murakami de 1987.

A Watanabe lo rodean los recuerdos del pasado y las mujeres con las que querria construir un futuro - con las canciones más hermosas de los Beatles retratando el estado emocional de los personajes. La prosa de Murakami (traducida por Lourdes Porta directamente del japones) es simple y concisa, pero no por eso menos poetica que la de sus antecesores literarios - tiene una fuerza y una honestidad que toman por sorpresa, e incluso desorientan un poco. Nada de lo poco que lei de literatura japonesa me habia preparado para su estilo.

Pero lo que verdaderamente merece elogios es la construcción de los cuatro personajes centrales, el protagonista y las tres mujeres de su vida: Naoko, la novia de su amigo muerto, es bella, frágil y tan triste que parece estar a punto de quebrarse - más un fantasma que una mujer. Suena quizás a cliche de heroína japonesa que sufre en silencio, y quizás por eso no termine de identificarme con ella. ¡Pero que encantadoras son Midori y Reiko! La primera es la mejor amiga de Watanabe, activa, independiente, desafiante, y mucho más fuerte y sensible de lo que aparenta. Con su pelo cortito y sus piernas largas me hacia pensar en Faye Wong, la pop star asiática que Wong Kar-Wai transformo en actriz seria con Chungking Express, una de esas chicas con tanto carisma y tanta chispa que transmiten amor por la vida de solo verlas. Midori es, además, el personaje más gracioso y simpático: y la gente piensa que las japonecitas son dulces y pudorosas... Midori hace chistes de mal gusto, usa minifaldas demasiado cortas sin preocuparse demasiado y cuando se emborracha dice la primera barbaridad que se le ocurre - el capítulo en el que decide arrastrar a Watanabe a un cine de mala muerte a ver una pelicula porno no tiene desperdicio.

Y que decir de Reiko, la profesora de música que sufre de depresión y aconseja a Naoko y Watanabe. Una mujer con un pasado tristísimo, pero que de alguna manera consigue regalarles a los otros un poco de esperanza y comprensión - Reiko y su guitarra, en un paraje desolado en las montañas, interpretando canciones de los Beatles con su guitarra... podía ver la imagen en mi cabeza como si de una película se tratara. Julia, Eleanor Rigby, Yesterday, y la canción que le da el título al libro. Estoy perdidamente enamorada de la escritura de este hombre y de los Beatles por culpa de esta novela-va, igual estoy enamorada de the Beatles desde mucho antes gracias a la influencia de mi hermana y cuñado-. Murakami sera un placer de leer y disfrutar, pero definitivamente no es bueno para mi bolsillo...

1 comentario:

María A. Claps dijo...

Comence a leer el libro. Espero poder continuarlo durante las vacaciones. Aunque también estoy leyendo el hombre ilustrado de Ray Bradbury y 1984 de G.O. Lo que si siento, con los personajes, en un sentimiento de vacio muy grande. Posiblemente sea mi forma de interpretarlo. En fin, saludos