jueves, 7 de febrero de 2008

Tiempos Modernos



Estamos en el mundo del plástico. En un mundo materialista, superficial y consumista.

El otro día estaba en el "bendito" Tren Sarmiento y tenía a mi lado y en frente a tres personas escuchando música del MP3 y mandando mensajitos con los celulares -uno de ellos un nene de más o menos 10 años. Y viendo esa situación, me pregunté.. ¿Para que necesita un chico un celular a esa edad? ¿donde quedo la niñez?
Yo recuerdo que aún a esa edad jugaba a las muñecas o a distintos juegos usando la imaginación. La imaginación, o la carencia de ella, ¿qué pasó?

Celulares, MP3, el insoportable ruido de ciudad, discotecas, pubs, gente y más gente.
Parece que el ruido se hizo necesario en las vidas de las personas. Parece que quisiéramos caminar hacia el ensordecimiento final. Y obviamente cada vez oímos menos, y cada vez escuchamos menos.

El ruido me es algo insoportable, cada vez que vuelvo de Once o de la calle Florida mi cabeza explota del dolor de cabeza. Por otro lado, la gente amontonada siempre me mareó.
Definitivamente, el ruido nos estresa. Mucha gente lo utiliza para huir de los demás y de sí mismos. Mucha gente lo necesita para subsistir, muchas personas son incapaces de estar en silencio consigo mismas.
Y mucha gente también habla mucho y escucha poco.

Entonces...¿no nos vendría mal "desenchufarnos" un poco de la tecnología y demás y sentarnos a analizar como andamos, como estamos, ponernos a pensar como va mi vida? (si va bien, mal), ¿como voy encaminando mi vida, que cosas estoy haciendo, que cosas debería o quisiera hacer, en que cosas me equivoque, que cosas debería arreglar, que cosas debería mejorar?.
Nos serviría mucho para conocernos más a nosotros mismos y entender mejor las cosas que nos pasan.
Y recuerden que no están solos, esta Dios para ayudarnos, él nos da paz y nos es fiel.